En producción
Esto no es un prototipo esperando su primer cliente
La plataforma está instalada y en uso diario en un operador logístico colombiano con cuatro centros de distribución. Lo que sigue es el tamaño real de lo construido.
11Módulos, del pedido cargado al tablero de margen
23Pantallas operativas, todas en español
161Servicios de datos publicados
5Perfiles con permisos separados
Los cinco perfiles no son una lista de casillas: cada uno entra a una aplicación distinta. Bodega ve solo su sede y sus clientes. Transporte ve despachos, consolidados y la configuración de WhatsApp. Liquidación ve guías, facturas y el tablero. Ejecutivo ve los clientes que tenga asignados —puede tener varios— y Administrador ve todo y configura el resto.
Debajo hay auditoría de quién cambió qué, cierre de sesión por inactividad configurable, bloqueo de cuenta tras intentos fallidos, credenciales cifradas y respaldos con procedimiento de restauración probado.
La prueba de que hay tráfico real, y no es una cifra bonita
Cuando se abrió el canal directo con el sistema donde se cargan los pedidos, un token quedó desactualizado y durante 19 horas se rechazaron 173 pedidos reales. Se detectó cruzando los registros de acceso del servidor contra la tabla de auditoría, y se corrigió el mismo día.
Se cuenta aquí a propósito. Primero porque 173 pedidos en 19 horas es el volumen real que la plataforma mueve. Y segundo porque un sistema que audita hasta lo que rechaza es el que permite encontrar un problema así, en vez de descubrirlo por un cliente enojado tres semanas después.
Nada sale del servidor del operador
Todo corre dentro de la infraestructura del operador, incluida la lectura de documentos, que usa modelos instalados en la misma máquina. Ningún pedido, factura, tarifa o dato de cliente se envía a un servicio externo, porque los documentos que aquí se procesan son de los clientes del operador, no suyos, y esa conversación se acaba antes de empezar si la respuesta es «se suben a la nube».